Amor por el café oaxaqueño

Oaxaca es un lugar especial en el sur de México. Las personas que lo visitan se enamoran de la belleza de la capital. Oaxaca es más diversa que eso. Esta es una historia personal sobre cómo viajando por la región Mixteca y el café oaxaqueño me ha ayudado a curar algunas heridas del pasado…

Trabajé por 18 años en la industria del software, mis últimos 2 proyectos fueron apps para compra/venta de acciones y para Internet de las Cosas. Fueron los años más vacíos de mi carrera profesional. Entonces decidí irme a viajar a Sudamérica mientras seguía trabajando de manera remota. En algún punto renuncié a mi trabajo y a programar. Por ello empecé a a trabajar en este proyecto, Nomad Cook, contando historias de la gente que iba conociendo mientras viajaba.

Después de pasar unos meses por algunos de esos países, mi plan era regresar a México para renovar mi pasaporte, para luego irme al sudeste asiático para seguir haciendo videos de comida. Pero después de haber colaborar como voluntario para Cóndor Café en Bolivia, quería hacer algo más significativo. Cuando llegué a Oaxaca, todos mis planes cambiaron. Pensé que abrir un pequeño restaurante con un modelo enfocado en la comunidad, sería una buena forma de alcanzar esa meta.

Comencé a buscar personas que se unieran al proyecto. Me asocié con un chef local. En pocas palabras, las cosas no salieron bien. Cuando llegamos a un punto de no retorno, él desapareció. Yo no tenía el conocimiento o experiencia para continuar por mi cuenta. El dinero seguía acabándose, era cuestión de tiempo hasta que todo se derrumbara.

Un viaje para curar

Independientemente del fracaso, decidí quedarme en Oaxaca, para reconstruir aquí. Casi en quiebra, me fui a viajar en solitario a la mixteca con el único propósito de pasar tiempo conmigo mismo. Terminé en Putla, donde conocí a Iván, quien me llevó a llas afueras del pueblo, para probar un delicioso desayuno. Estuvo muy rico. Me gustaría poder decir lo mismo sobre su café de olla; entonces le pregunté a Ivan si había un lugar mejor para tomar café oaxaqueño. No sabía que lo que vendría después cambiaría muchas cosas en mi vida.

Café Labrador

Regresamos a Putla, Iván me llevó a una pequeña cafetería en la plaza principal. Su café estaba delicioso, recuerdo que pedí un espresso y un americano que me volaron la cabeza. Es uno de los cafés más ricos que he probado. Tenían todo lo que necesitaba para reconfortar mi corazón. Recuerdo que una de las cosas que me llamó la atención fue un bonito perro con gorra pintado en la pared. Era su logotipo, y en ese momento, sentí que las cosas iban a estar mejor. ¿Alguna vez te has sentido así? Estar en un momento de oscuridad y luego, gracias a la creatividad, pasión y amabilidad de otra persona, te sientes mejor. Bueno, esa es la mejor manera en que puedo describirlo. Me fui de Putla sintiéndome mejor y listo para el primer paso para reconstruir Nomad Cook y a mi.

Quería agradecer a las personas de Café Labrador; sabía que era un proyecto único, y probablemente tenían una gran historia que contar. Contacté a Diracsema, una de las mentes detrás de este proyecto, y me ofrecí contar su historia a través de algunos videos y fotos.

Me fui para Putla y tuvimos la primera reunión. Nos tomamos varias tazas de café. Discutimos sus necesidades de comunicación y sus ideas. Después de platicarlas, decidimos que el mejor enfoque para comenzar sería un video acerca del proceso de la cadena del café, desde la cosecha hasta las cafeterías. Beto y Diracsema me contaron su preocupación por el poco valor que se le da a la gente detrás de la producción, por lo que querían representar el proceso.

Nuestra pasión compartida por el café hizo que la camaradería ocurriera de inmediato, pude sentir todo el amor que habían puesto en su proyecto. Estaba descubriendo una historia inspiradora; estaba escuchando a todo el equipo y cómo se sentían al ver su esfuerzo materializado en algo hermoso.

Un pueblo de café oaxaqueño en las montañas

Manejamos hasta Zaragoza Itundujia, el lugar donde cultivan su café. Me presentaron a la comunidad cafetalera que trabaja ahí. Caminamos cuidadosamente por las laderas para evitar tropezar y rodar cuesta abajo mientras filmábamos.

Me sentía como si estuviera en un paraíso: las vistas con la neblina matutina, la forma en que la gente me recibía con comida y sus conversaciones, el silencio del bosque, el café secando al sol en los tejados. Pero no todo es conmovedor. Otros hechos me regresaron a la realidad. Es fácil dejar de ver las desventajas que enfrentan. Por eso, también es importante mencionar la falta de acceso a servicios básicos como atención primaria de salud, educación superior y caminos en buen estado. Este último específicamente hace que sea más difícil para las familias productoras trasladar su café a otras ciudades para entregarlo. En otras palabras, todos esos factores afectan su productividad.

Los productores independientes de café en pequeños pueblos, lejos de las grandes ciudades, tienen opciones limitadas para vender su coecha. No tienen acceso a recursos para mejorar la calidad de su café, actualizar sus equipos o acceder a capacitación. Además, no siempre tienen acceso a un mercado libre. Es importante crear conciencia acerca de estos problemas.

Café que sabe a cariño

Me enteré de todo esto después de entrevistar y hablar con la gente de Zaragoza y con Diracsema. Y es aquí donde Café Labrador juega un papel clave dentro del proceso de producción de café. Ofrecen otra opción a los productores para vender su cosecha. Pagan inmediatamente, un precio atractivo por kilo. Trabajan en conjunto para mejorar la calidad de su café y comparten las técnicas con ellas y ellos. En general, han estado creando una comunidad cafetera que conecta a todos los jugadores a través del proyecto de Café Labrador.

"Una familia cafetalera que me inspiró a seguir adelante con su pasión y amor por el café."

El siguiente video para producir fue para documentar el trabajo de Obdulia, una de las productoras de Café Labrador. Ella decidió arriesgar un alto porcentaje de su cosecha para experimentar con un proceso de fermentación llamado enmielado. Café Labrador decidió asumir el riesgo en conjunto con ella. Ese lote de café terminó siendo uno de los granos más destacados de 2019.

Uno de los objetivos de Nomad Cook es contar historias sobre personas y proyectos que están haciendo algo positivo para sus comunidades. Café Labrador ya lo está haciendo. Diracsema empezó cosechando café en Zaragoza, luchó toda su vida en un mundo de hombres en la industria del café. Con todas las probabilidades en su contra, llegó a las conferencias internacionales de café, pasando a ser una de las personas más preparadas en Oaxaca en términos de café de especialidad. Junto con Beto, su esposo, un geek tostador, decidieron abrir una cafetería especializada en Putla. que está entre Zaragoza y la ciudad de Oaxaca.

Apostaron contra viento y marea; Lo lógico era intentar abrir la cafetería en Oaxaca, pero encontraron una manera de distribuir su café en algunos restaurantes y vender su café a tostadores, para que puedan hacer sus propias mezclas o tostarlo a su manera. Un proyecto en crecimiento con un alma grande y amorosa, así es como describiría Cafe Labrador. Una familia cafetalera que me inspiró a seguir adelante con su pasión y amor por el café.

Todavía estamos trabajando para contar historias de Café Labrador, principalmente a través de videos y fotografías, estamos impulsando sus redes sociales. Hemos aumentado su base de seguidores de manera constante. Si no sigues a Café Labrador en Instagram, ¿qué estás esperando? Aquí está su perfil.

Adaptarse para sobrevivir

Comencé a impartir clases de cocina en la ciudad de Oaxaca para compartir mi pasión como cocinero y para fondear la producción de conteUna de las lecciones que aprendí fue que empezar un negocio en un campo en el que no tienes experiencia y con personas que apenas conociste, no es un buen plan. Los objetivos y la idea inicial de iniciar un negocio siguen en pie, pero ahora, se trata de dar soporte técnico a comunidades locales para contar sus historias. Por otro lado, empecé a dar clases de cocina en Oaxaca para subsidiar esta operación, junto con la campaña de Patreon que lleva ya en marcha algunos meses. Si quieres apoyar a este proyecto, puedes contribuir aquí.

Junto con Café Labrador y otras personas trabajadoras, Nomad Cook pertenece a una comunidad más fuerte. Durante estos tiempos difíciles de crisis global, gracias a mis proveedores locales en Oaxaca y mis estudiantes me ha ayudado a reconstruir el proyecto. Tener todas esas nuevas amistades en mi vida y alrededor de mi proyecto no tiene precio. Aún falta dejar ir el pasado, pero lo más importante, seguir aprendiendo de los errores y seguir adelante.

Comparte en tus redes

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on reddit
Reddit
Share on email
Email
Compartir en redes
Share on facebook
Share on twitter
Share on reddit
Share on whatsapp
Share on google
Otras publicaciones

Agua y Colonialismo

Foto: Berenice Zambrano / Carlos Enciso English version of this post Hace un par de años, en mi camino de regreso a